Salsacate: censura vergonzosa a la prensa

Salsacate: censura vergonzosa a la prensa

El pueblo argentino celebra como una gran victoria cada vez que acude a las urnas a elegir a sus representantes. Y considera este acto como la fiesta de la democracia; y principalmente para aquellos que vivieron la dictadura en carne propia, y que no pudieron ejercer este derecho amparado por la Constitución durante estos años de terror: el sufragio universal, igual, secreto, y obligatorio.

No cabe duda que está decisión del Gobierno militar en ese tiempo fue muy dura para los argentinos, ya que afectó sus derechos políticos. Pero en este período no solo sucedió esto, sino que se vieron vulnerados un sinnúmero de libertades y garantías.

Videla y compañía a través de leyes siniestras suspendieron el derecho a huelga, disolvieron el congreso, persiguieron y desaparecieron a sindicalistas y a opositores, prohibieron a partidos políticos, e implementaron un plan económico neoliberal despiadado que dejó un 38 por ciento de pobres, una industria local destruida, y un país totalmente endeudado.

Otro de los blancos a los que apuntó la dictadura fueron los periodistas: entre 1973 y 1983 desaparecieron en la Argentina 172 trabajadores de prensa y reporteros gráficos. Ese número demuestra claramente que la dictadura buscó silenciar y acabar con las voces disidentes.

Volviendo al tema elecciones como mencioné anteriormente, en Salsacate el domingo se vivió otra fiesta de la democracia, pero no fue una fiesta del todo porque se vio opacada con la censura que sufrieron los periodistas que tuvieron que trabajar en condiciones completamente anormales a 100 metros del lugar de votación, debido a un fallo bochornoso, y arcaico de la Junta Electoral local que bajo el endeble argumento de que los comicios se desarrollen con “normalidad y respeto” le puso un bozal a la prensa que le impidió llevar a cabo una cobertura completa y de calidad.

Esta claro que los integrantes de esta Junta desconocen u omiten lo que nos costó a los argentinos recuperar la democracia, y que la aplicación de este tipo de medidas es un retroceso significativo.

Por suerte los periodistas ese día a pesar de todas las restricciones pudimos llevarle a nuestros oyentes en la radio, y a nuestros lectores los resultados minuto a minuto de lo que sucedió en la elección, porque la vocación de poder informar traspasa cualquier obstáculo e impedimento venga de donde venga.

Nota: Micael Merlo