La Universidad de Rio Cuarto invistió post mortem con el título de Doctor Honoris Causa al creador del Museo Rocsen

La Universidad de Rio Cuarto invistió post mortem con el título de Doctor Honoris Causa al creador del Museo Rocsen

Fue en coincidencia con la fecha de su nacimiento. Los familiares del extinto Juan Santiago Bouchon recibieron la máxima distinción que otorga esta casa de estudios. El tributo fue decidido dos meses antes del fallecimiento del reconocido coleccionista de Traslasierras. Fue distinguido por su saberes técnicos y científicos, su ideología en permanente defensa de la paz, el respeto por el otro, la obra artística reflejada en su museo, su cosmovisión y sabiduría de vida. El acto estuvo presidido por el vicerrector Jorge González y se concretó entre las 11 y las 13, en el Aula Mayor del campus.

 

En coincidencia con el día de su cumpleaños, el creador del Museo Polifacético Rocsen, Juan Santiago Bouchon, fue investido post mortem con el título de Doctor Honoris Causa in memoriam de la Universidad Nacional de Río Cuarto. El reconocimiento fue entregado a sus familiares.

Destacaron y valoraron el esfuerzo, el trabajo y la vida ejemplar del homenajeado “que eligió Nono como su lugar para vivir y creó una obra que reúne la historia, la antropología, la arqueología, la ciencia y la técnica”.

El título fue entregado este miércoles por el vicerrector de la UNRC Jorge González a dos de sus seis hijos, María Eugenia y Pedro. Bouchon dos mes y medio antes de su muerte -el 1º de febrero último- había sido distinguido por el Consejo Superior, órgano que decidió el otorgamiento de la más alta distinción que concede esta Universidad nacional.

Los departamentos de Legua y Ciencias de la Educación de la Facultad de Ciencias Humanas impulsaron este lauro para el reconocido coleccionista, de la serranía de Córdoba por adopción.

Del proyecto participaron docentes-investigadores, estudiantes, graduados, integrantes del PEAM, docentes y estudiantes de centros educativos de Río Cuarto y la región.

Pasadas las 11, en el Aula Mayor, se corrió el telón y se vio una mesa, encabezada por el vicerrector Jorge González. Fue entonces cuando comenzó la solemne ceremonia de entrega del título de Doctor Honoris Causa “In Memoriam” a los familiares de Juan Santiago Bouchon, creador del Museo Polifacético Rocsen, ubicado en la serrana localidad de Nono, en la provincia de Córdoba.

En diciembre pasado la Universidad Nacional de Río Cuarto dispuso otorgar el título de Doctor Honoris Causa a Juan Santiago Bouchon lo que quedó plasmado en la Resolución del Consejo Superior 457/18.

Bouchon había nacido en 1928 en Niza al sur de Francia y llegó a la Argentina tras la gran guerra en 1950. En 1959 se radicó en el valle de Traslasierras de Córdoba.

En 1969 fundó el Museo Rocsen que cuenta con más de 40 mil piezas arqueológicas y con otros múltiples elementos de colección. Actualmente, el Museo está a cargo de los hijos del creador y ya tiene más de 50 años de existencia.

Bouchon fue declarado Doctor Honoris Causa de la UNRC por el Consejo Superior a partir de una propuesta de la Facultad de Ciencias Humanas. Una comisión ad-hoc, integrada por consejeros superiores y otros miembros de la comunidad universitaria, analizó los antecedentes del caso y recomendó al cuerpo colegiado la aprobación de la iniciativa.

“Agradecemos a esta prestigiosa casa de estudios que le abrió la puerta a nuestro padre con tanto afecto y respeto”

María Eugenia Bouchon tomó la palabra en nombre de los familiares, acompañada por su hermano Pedro. Expresó: “Agradecemos que la UNRC, la Facultad de Ciencias Humanas y los departamentos de Educación y de Lengua hayan valorado en vida la obra de mi padre: el Museo Rocsen. Agradecemos a esta prestigiosa casa de estudios que le abrió la puerta a nuestro padre con tanto afecto y respeto”.

“Mi padre tenía la firme visión personal de que la cultura podía solucionar el problema de la paz entre los seres humanos, por eso puso en marcha su proyecto de museo”, agregó.

Y siguió: “Profundamente conmovido y agradecido con todos ustedes recibió Santiago la noticia del otorgamiento del título de Doctor Honoris Causa de la UNRC, reconocimiento que llegó poco antes de su partida y es un honor para nosotros que nuestro padre lo haya recibido”.

“Quiero decirles también -añadió- que su imagen, su visión, su don de hacedor y su humildad son irremplazables. Su memoria y su obra nos llenan de orgullo y de responsabilidad. Nelson Mandela decía que el arma más poderosa para cambiar el mundo es la educación. Esta frase representa el sentir de nuestro padre, que siempre nos decía que ‘hay que aprender y enseñar’ y que ‘las personas mueren, pero las obras quedan”.

A continuación, María Eugenia comentó que “el 28 de febrero, el Museo Rocsen se constituyó formalmente en Fundación”. Y acotó: “El 6 de enero de 2019 el Museo cumplió 50 años sin cerrar sus puertas ni un solo día, 50 años recibiendo de forma gratuita a estudiantes de todas partes del país”.

Al respecto, añadió: “Mi padre siempre pensó que el acceso a la cultura es un derecho absoluto y que un museo debía tener una visión antropológica que considerara a la humanidad como un todo, sin distinciones de ningún tipo”.

Y dijo para terminar: “A mi padre le hubiera gustado cerrar este discurso, si hubiera estado aquí, con una frase que quiero compartir con ustedes: ‘Trabajemos por la paz”.

Momentos después, un cerrado aplauso del público le puso un toque de gran emoción a la ceremonia.

Dos horas de palabras, imágenes, música y emoción

El acto fue presidido por el vicerrector de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Jorge González. Lo acompañaron en el estrado el secretario general de la UNRC, Enrique Bérgamo; Eugenia y Pedro Bouchon, hijos de Santiago Bouchon; las profesoras Cecilia Lladser y Susana Rocha, de la comisión encargada de la distinción.

Asistieron la decana de Ingeniería, Miriam Martinello; los vicedecanos de Agronomía y Veterinaria, Ciencias Económicas y Ciencias Exactas, Guillermo Bernardes, Raúl Barovero y Marcela Daniele, y la secretaria Académica de Ciencias Humanas, Silvina Barroso.

Otras presencias destacadas fueron las de Mariano Ceballos Recalde, intendente de la localidad de Nono; la legisladora provincial María Romero y la vicecónsul de España en Río Cuarto, Claudia Guerrero.

En la ceremonia se consignó que la creación del polifacético Museo Rocsen contribuye a la “divulgación del conocimiento y del patrimonio de una amplia región de nuestro país”. Tal como expresara Bouchon, “la creación de un museo va más allá de la conservación de un elemento… si desaparece la historia de un pueblo, desaparece su identidad, y sin identidad pierde su soberanía”.

La distinción a su legado constituye para la Universidad un “motivo de orgullo institucional”, se subrayó en la ceremonia.

Tras las estrofas del Himno Nacional que interpretó el Ensamble universitario de música popular argentina y latinoamericana dirigido por Walter Cisneros, se leyeron saludos de adhesión. Entre ellos, del director del Museo Histórico de Río Cuarto, Omar Isaguirre, y del Museo Provincial de Alpa Corral y del colegio Néstor Zarazaga, también de Alpa Corral.

El Aula Mayor se pobló de docentes, no docentes, estudiantes y graduados de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Asimismo, hubo familiares, amigos, allegados a Bouchon y también alumnos del Colegio Normal turno tarde.

Unos y otros aplaudieron la música del ensamble, que interpretó la zamba Paisajes de Catamarca, Adiós Nonino y una selección de joropos. Al cabo de la actuación se proyectó un video mediante el cual UniRío TV dio cuenta del pensar y el hacer del creador del Museo Rocsen.

Fue momentos previos a la lectura de la resolución 457 del Consejo Superior de la UNRC, por medio de la cual se decide la investidura de Bouchon como Doctor Honoris Causa.

Familiares de Juan Santiago Bouchon recibieron copia original de la resolución del nombramiento y dos libros. Uno de ellos, “Semilla”, prologado por él junto a la secretaria Académica de la UNRC, Ana Vogliotti. La obra, editada en 2018, reúne proyectos de investigación realizados por alumnos becarios, docentes investigadores (entre ellos profesores españoles y mexicanos) y trabajos finales de licenciatura. El otro libro fue “Cuadernos de nota”, que contiene testimonios de distintas personas que estuvieron en contacto con Bouchon en visitas al campus y a Río Cuarto.

Aplausos y más aplausos rubricaron este momento especial, que precedió la alocución de las profesoras Rocha y Lladser, respectivamente integrantes de los departamentos de Lenguas y de Educación de la Facultad de Ciencias Humanas.

Elogios por doquier

El laudatio estuvo a cargo de las profesoras Susana Rocha y Cecilia Lladser, impulsoras de estas distinción e integrantes de la comisión que analizó el otorgamiento del título de Doctor Honoris Causa a Juan Santiago Bouchon. Ellas elogiaron su humor y su sencillez, “dos cualidades que le permitían llegar a cada visitante para tocar ese lado sensible que todos tenemos”.

“Afirmaba que el humor del sur de Francia tiene similitudes con el humor cordobés. Siempre lo elegía para comunicarse con la gente … y que recurrir a él le había ‘salvado la vida muchas veces”, dijeron.

Elogiaron “el valor de la palabra dada, del respeto profundo por el ser humano y la admiración por todo lo creado”, y lo citaron: “Hay que abrir los ojos para poder ver y abrir el corazón para poder amar’ […], dirá Santiago, aferrado a esa utopía crónica de pensar en una sociedad más humana, más comprensiva, más pacífica, más unida. ‘Muchas veces me ha tocado esperar, esperar…y el único modo de que esperar no se haga eterno es transformar la espera en Esperanza”.

También hubo de parte de las oradoras elogios por “su modo de vivir y de morir”. “Su frase, tantas veces repetida, quiero morirme vivo se transformaron para nosotros en otra fuente de aprendizaje”, indicaron

También destacaron su grandeza que “nos iluminó, nos inspiró y nos enseñó. ‘Cada vez que tuve la muerte cerca de mí, me preguntaba ¿para qué habré sobrevivido?. Fui descubriendo entonces que mi vida en esta tierra tenía una misión. Hoy sé que la más profunda y original de mis tareas es compartir’. Sus ideales seguirán presentes en nuestra vida y en nuestra tarea cotidiana”.

“El elogio hacia todas las dimensiones de su ser se materializa en esta distinción que hoy la UNRC le entrega a su familia, y que agradecemos, como prueba del legado que nos ha dejado, como prueba de la trascendencia de sus anhelos que no han sido en vano… Gracias vida, gracias UNRC, gracias Santiago por tanto”, dijo Susana Rocha.

Más del laudatio

“Elogiamos su devenir marcado por el profundo amor de sus padres y el cuidado de tías y abuelas, que cimentó su hombría de bien y…más tarde, muy joven aún, el horror de la guerra, los bombardeos, la supervivencia, acontecimiento fatal durante el cual debería resistir al hambre y a la incertidumbre, suceso que cambiaría su mundo y le enseñaría a vivir de modo tan diferente al que conocía desde su nacimiento; sus años de estudio en Paris, que apoyarían su vocación… Elogiamos, una vez llegado a Argentina como exiliado el 31 de dic de 1950, sus viajes por nuestro país, y en especial su proyecto de museo polifacético Rocsen, Roca Santa, en bretón, emplazado en un lugar magnético de más allá de las sierras”, dijo Susana Rocha, en el comienzo de una larga seguidilla de palabras elogiosas.

Siguió: “Hoy es un día muy particular para la UNRC y para nosotras. Hace 91 años nacía en Niza, Francia, Jean Jacques Bouchon. Cuando conocimos al señor Bouchon, a los 78 años, en el año 2006, trabajando incansablemente en su Museo no imaginábamos este momento… Pero sí, cuando a fines de 2011, él nos habló de proyectos por cien años más o de sufrir utopía crónica, frases que, al verlo cercano a los 90 años resonaban muy impactantes a nuestros oídos, lo pensamos visitando nuestra Universidad, hablando con nuestros alumnos, contagiando pasión”.

“Y ese anhelo de traerlo a conversar con ellos, en vivo y en directo, que le llevó más de un año de organización al equipo de investigación que conformamos y al que agradezco profundamente que me acompañara en esta aventura…, se hizo realidad una soleada mañana de mayo en el anfiteatro de la Universidad…”.

“Lo que surgió en ese primer encuentro superó nuestras expectativas: Santiago con su profunda humildad, convocó mentes y corazones de un auditorio de más de 500 personas -jóvenes de la Universidad y de escuelas de la ciudad, docentes, autoridades, alumnos del PEAM que lo recibieron cantando-, por más de tres horas, dejando un halo de ilusión, esperanza y profunda admiración hacia su persona…”.

“Los días siguientes, en la Municipalidad y en la Escuela de Bellas Artes dejó su impronta de conocimientos y sabiduría, contagiando motivaciones y un gran respeto por la vocación que todos llevamos dentro…su predisposición y calidez fueron permanentes en todo momento y para con todos…”

“Por eso, nos animamos, dos años más tarde, a convocarlo cuando publicó, en 2015, su libro ¿Y por qué no? Y así, presentó en la Feria del libro de Río Cuarto la historia de su vida hecha libro y tuvo que hacerlo dos veces porque el Teatrino de la Trapalanda le quedó tan chico”.

“Pero…él aún no había cumplido su sueño: hablar con una multitud de jóvenes…en el Teatro Municipal que tanto admiraba…Entonces, en agradecimiento a su entrega, organizamos una tercera visita para que pudiera entrar en contacto con su juvenil audiencia en esa bella sala de nuestra ciudad…, para la cual, alguna vez él, cuando acompañaba un grupo de teatro de Villa Dolores, había creado una escenografía”.

“Y esta vez, en mayo de 2016, todo superó nuestras expectativas…hasta un grupo de un colegio de Banda Norte llegó caminando porque el colectivo no llegó a tiempo. Fue genial. Después de solicitar con la debida anticipación el equipo de sonido, Santiago dejó a un lado el micrófono y habló, sin sentarse ni un segundo, por más de dos horas con un teatro abarrotado de jóvenes que lo escucharon, una vez más, admirados y felices…Al inicio de esa presentación, alumnos de Educación Física del PEAM entraron al Teatro con movimientos y cintas de colores al ritmo de Voyage Voyage, en honor a tantos viajes que Santiago había realizado en su vida…y en francés la letra de la canción por su origen…”.

“A la tarde…en la esc. Normal la profesora Mirta Andarnello y su grupo, junto a los directivos del colegio lo esperaban para agasajarlo de modo impecable, con carteles de bienvenida, cantos, frases e imágenes, lo que él devolvió con su testimonio de vida valiente, artesanal y comprometida…”.

“En ese tercer y último viaje compartiría también una charla en el Dpto. de Arte de la UNRC, arte el sentido de lo humano; visitaría el museo de Alpa Corral y la escuela secundaria de esa localidad y el Instituto Leonardo da Vinci…”.

Cecilia Lladser: “En estas 40 mil piezas y más del Museo, se advierte la presencia del espacio y el tiempo de su creación”

Por su parte, la profesora Cecilia Lladser expresó: “Santiago en búsqueda también de sentido a su trabajo, profesión y, estando en un momento difícil de su vida, con problemas económicos, de trabajo, viviendo en el Nono, se encuentra con que tenía que decidir entre volver a Francia, o regresar a la gran ciudad de Buenos Aires. ¿Qué hace? Es ahí donde recupera un viejo proyecto, la vieja idea presentada cuando era estudiante de grado de antropología en la Universidad de la Sorbona, en París, en 1948. ¿Cuál era ese proyecto? la creación del Museo, Polifacético. Y ¿porque polifacético? porque lo de interdisciplinario y así lo cuenta en su libro ‘¿Y por qué no?’… era separar el conocimiento en partes… es decir, estamos ante otros criterios de representarse el mundo, estaba y estaban discutiendo con los de su generación acerca de estos términos, estos conceptos que, hoy seguimos discutiendo y reflexionando en la Universidad”.

La docente dijo que el Museo de Nono es un lugar polifacético “para reencontramos con la memoria, el tiempo, el saber, los descubrimientos, la técnica, la ciencia, la naturaleza, lo que puede volar en el aire y también lo que está en lo profundo del mar, en un fino y delgado hilo del tiempo, de lo humano”.

Lladser destacó las relaciones que pueden establecer los estudiantes con el conocimiento, los saberes populares y el Arte. Y sostuvo: “Es que viendo al Museo en esta época; el mismo muestra distintas relaciones con las cinco facultades de nuestra Universidad; uno puede encontrar los pasos del tiempo en alguna herramienta usada en prácticas trabajo en la agronomía, o la veterinaria; con la Facultad de Ciencias Exactas, en las distintas colecciones, entre ellas, de insectos del aire, de peces de mar, de piedras; con la Facultad de Ingeniería, con las telecomunicaciones, con la mecánica, los motores, los autos, el avión; con Ciencias Económicas, en los procesos de venta y trueque y en los medios de transporte usados para llevar lo producido; y con la Facultad de Ciencias Humanas, en los distintos formatos como las máquinas de filmar, sacar fotos, máquinas de escribir, con enfermería al mostrar una representación en tamaño real de la piedra donde parían las mujeres de los pueblos originarios, los distintos soportes usados en la medicina, en las instalaciones de cuatro grupos sociales, culturales, a lo largo del siglo XIX y XX. La lengua en distintos registros, los diferentes lenguajes, la recreación de espacios y lo mítico representado en las cinco grandes religiones del mundo”.

Agregó: “Por eso este Laudatio es un elogio, una alabanza, en el sentido de re- conocimiento, es decir, volver a tomar con-ciencia, es decir el conocimiento, el saber para compartirlo, para contagiar al otro, otros en la admiración…”.

“En estas 40 mil piezas y más del Museo, se advierte la presencia del espacio y el tiempo de su creación, quienes participaron en su elaboración, qué división social del trabajo había en ese momento, qué proyecto de industria nacional u occidental había”.

“Por eso, elogiamos también su constancia para lograr sus sueños, la fidelidad a su vocación, la coherencia entre pensamiento, sentimientos y una obra plasmada para la humanidad, como legado para los jóvenes y generaciones próximas. Elogiamos la generosidad de esa obra y su mensaje, de su pensar, de un saber hacer, entre tantos aspectos como, por ejemplo, en las 49 estatuas de su fachada …. trabajo mesurado, misión educadora. Según sus propias palabras: ‘Un museo es como un libro abierto que educa también al que no sabe leer”.

Reconocimiento

La comisión ad hoc del Consejo Superior que consideró el proyecto estuvo integrada por la decana de la Facultad de Ciencias Exactas, Marisa Rovera, por el consejero superior docente de Ciencias Económicas, Raúl Caminatti, y por las profesoras de Ciencias Humanas e impulsoras de la propuesta Susana Rocha, Liliana Guiñazú y Yanina Aguilar.

Previamente, el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Humanas le dio su visto bueno al proyecto, basándose en los valores éticos, culturales, el compromiso con la sociedad y la acción comunitaria de Bouchon.

La propuesta enfatizó el reconocimiento a sus “saberes técnicos, científicos, su ideología en permanente defensa de la paz, del respeto por el otro, de escuchar el llamado de la vocación, el compromiso por la tarea asumida a pesar de todo, la invitación a compartir con todos su potencial de saberes, la obra artística reflejada en su museo, su cosmovisión y sabiduría de vida, así como el valor de un sujeto adulto mayor, que sigue bregando desde una tarea de docencia comprometida con las nuevas generaciones por la paz y la unión entre los pueblos”.

También rescató la “función social, cultural y educativa de trascendencia” de su museo.

Otro aspecto que remarcó la propuesta fue el vínculo de Bouchon con la Universidad Nacional de Río Cuarto a partir de la realización de distintas actividades con docentes y estudiantes.

En 2017, el Concejo Deliberante de Nono declaró al señor Juan Santiago Bouchon, ciudadano ilustre; y al Museo Rocsen como “una institución de interés municipal, por su infinito valor cultural, histórico, educativo y axiológico de esta obra, que es testimonio de la evolución humana en toda su extensión”.

Trayectoria y proceder

El Consejo Superior de la UNRC resolvió a fines del año pasado, precisamente el 11 de diciembre, “otorgar al señor Juan Santiago Bouchon el Título de Doctor “Honoris Causa” de la Universidad Nacional de Río Cuarto.

Para esta decisión, el cuerpo colegiado de la Universidad consideró: “Qué según Resolución Consejo Superior N° 186/05, la entrega del título de Doctor Honoris Causa es la distinción de máxima jerarquía que la Universidad otorga a personalidades de reconocido prestigio destacadas por su ética, trayectoria y proceder”.

“Que resulta trascendental el reconocimiento de los esfuerzos que hacen los ciudadanos e instituciones, en la búsqueda de construir una sociedad mejor, en virtud del sentido simbólico que adquiere al hacerse visible destacando las acciones prodigiosas y sus autores”.

“Que los Departamentos de Lenguas y de Ciencias de la Educación de la Facultad de Ciencias Humanas de esta Universidad impulsaron la propuesta de distinguir al Sr BOUCHON con el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Río Cuarto”.

“Que el Proyecto fue elaborado con la participación de docentes-investigadores, estudiantes de grado, graduados de la UNRC, integrantes del PEAM, docentes y estudiantes de Centros Educativos de la ciudad de Río Cuarto y la Región”.

“Que cuenta con la adhesión del Dpto. de Historia de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNRC y de los siguientes establecimientos educativos: Tecnicatura Superior en Turismo, Colegio Leonardo Da Vinci, IPET 258 Mayor Francisco de Arteaga de las Higueras, Escuela Superior de Bellas Artes Líbero Pierini, IPEM N° 95 Mariquita Sanchez de Thompson”.

“Que es de importancia institucional y de gran valor social reconocer la tarea de aquellos ciudadanos que a través de la dedicación han logrado resguardar, difundir y colaborar con el patrimonio cultural de la sociedad y la educación en general”.

“Que resulta necesario destacar y valorar el esfuerzo, trabajo y vida ejemplar del Sr. Juan Santiago Bouchon, que eligió Nono como su lugar para vivir y creó una obra que reúne la historia, la antropología, la arqueología, la ciencia y la técnica, entre algunas de las tantas disciplinas, que manifiestan la evolución del pensamiento y la construcción del conocimiento”.

“Que su obra refleja su cosmovisión y actitud emprendedora para poner al servicio de nuestra comunidad la maravillosa creación cultural del Museo Educativo Polifacético ‘Rocsen’, transmitiendo valores de vida, paz y hermandad”.

“Que el Museo Polifacético contribuye a la educación cultural y científica de la comunidad, haciendo hincapié en el acrecentamiento y divulgación del patrimonio tangible e intangible, de característica polifacética, a través del recupero, restauración, y conservación en el tiempo de obras, elementos de valor relacionados con la ciencia, tecnología y arte, y todo aquel objeto culturalmente importante para el desarrollo del conocimiento humano, y para que mediante su exhibición y comunicación a los visitantes se logre afianzar la identidad cultural como servicio a la comunidad”.

“Que tal como lo expresara el creador de la Obra, ‘la creación de un Museo va más allá de la conservación de un elemento,…….si desaparece la historia de un pueblo, desaparece su identidad y sin identidad pierde su soberanía”.

“Que el Museo Polifacético atiende a los visitantes de forma ininterrumpida y representa uno de los principales atractivos culturales de la Provincia de Córdoba, estando organizado en más de 100 áreas temáticas”.

“Que el Sr. Bouchon fue protagonista de espacios formativos y de extensión universitaria, de manera conjunta con docentes y estudiantes de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNRC”.

Fuente: www.unrc.edu.ar