El Golo Cavoti: la historia viva del rock nacional en Palenque bar

El Golo Cavoti: la historia viva del rock nacional en Palenque bar

En el amanecer del Rock Argentino hubo personajes que estuvieron ahí, aunque su nombre no aparece asiduamente en las enciclopedias musicales porque permanecieron a la sombra de los grandes próceres, pero que igual tienen su cuota de responsabilidad en que el rock haya llegado hasta donde llegó. Simplemente no trascendieron porque diversificaron su trabajo, emigraron del país. Uno de esos casos es Alejandro “El Golo Cavoti”, cordobés de nacimiento, pero criado en EEUU, y que al regresar de ese país y convertirse en músico, consiguió tocar al lado de los grandes.

El Golo cantando con Charly

“Nací en Córdoba, en el Cerro de las Rosas, el 19 de Febrero de 1955 -comienza contando Alejandro Cavoti- y a los dos años, con mis padres nos fuimos a vivir a EEUU, vivimos en muchos lugares: Indiana, Seattle, Washington, New Jersey, Philadelphia. Nos mudábamos por cuestiones de trabajo de mi papá que era ingeniero aeronáutico, trabajó para la NASA en el Apollo Project”. Con estos primeros datos ya se podía vislumbrar que la vida de Alejandro, no iba a ser una vida común. Fue entonces que: “Al regresar a la Argentina en 1966 -prosigue- nos vinimos a Córdoba, a Villa Allende, pero al poco tiempo a mi papá le salió un trabajo en la Universidad de Buenos Aires y nos mudamos allá. Vivíamos en Colegiales, yo tenía mi banda con mi hermano Cate, mi primo Juan Martín y un amigo del colegio Martín Deheza”. La banda en cuestión se llamó Primera Resurrección.

Nito Mestre

 

Allí comenzamos a hacer recitales y a relacionarnos con otros músicos. El primero fue Luis Spinetta, a quien le compramos los equipos de Pescado Rabioso. Luis se hizo más amigo en los años de Invisble, donde yo le prestaba violas para que él toque. Al tiempo conocí a David Lebón que comenzaba con Polifemo. Con David zapábamos casi todos los días en el apartamento de la Sueca, su novia y mujer, con quien tuvo dos hijos, Panchi y Nayla, fueron ellos los que me pusieron el apodo de ‘el Golo’, ya que eran muy chicos y no podían decir el gordo”. De este modo nacía para siempre su apodo artístico y para la vida, Alejandro pasaba a ser ‘El Golo’, a secas, como le gusta que lo llamen. Y así también empezó a relacionarse con músicos del ambiente del rock que estaba empezando a gestarse.

 

David Lebon

En el ambiente fui conocido como el amigo de David, ya que andábamos bastante juntos”, dice. Con Lebón los unía además de una amistosa discusión por cual guitarra era la mejor, si la Fender Stratocaster (Golo) o la Gibson Lucille (David)- el hecho que ambos habían vivido en EEUU y podían cantar perfectamente en inglés. Con el Ruso tocó en Polifemo y en Seleste, hasta que dejó esta última banda (su lugar fue ocupado por Spinetta) y fue invitado por Charly a tocar en la última etapa de La Máquina de Hacer Pájaros en lugar del Vasco Bazterrica.

Yo canté las segundas voces de David en Polifemo -completa El Golo- luego conocí a (Oscar) Moro quien me presentó a Nito Mestre. En el ‘76 Moro me invitó a Cosquin a ver un festival de rock (N. del R.: organizado por Mario Luna) allí Moro iba a tocar con Charly García y José Luis Fernández en lo que sería la futura Máquina de Hacer Pájaros. Después del show Charly me invitó a grabar unas violas y voces en PorSuiGieco, así fue que estuve en esas grabaciones también”.

La banda de los años sesenta Seleste junto a David Ledon

 

¿Haciendo un resumen, con quien y en que bandas tocaste en aquellos años?

“Toqué en Primera Resurrección, Bubú (Miguel Zavaleta), Polifemo, Seleste, La Máquina de Hacer Pájaros, zapé con Pappo y en El Festival del Amor (organizado por Charly García)”.

Pero lo más curioso de esta historia es que El Golo por poco no fue uno de los integrantes de Seru Giran, una de las bandas más influyentes de finales de los 70’s y principios de los 80’s en la Argentina. Charly había pensado en una formación con David Lebón en guitarra y voz, José Luis Fernández en bajo, Gonzalo Farrugia (ex Crucis) en batería y El Golo en guitarra rítmica. “Esto iba a ser la nueva banda de Charly -cuenta- y nos íbamos a ir a Brasil a componer, tocar y grabar. Pero con José Luis y Gonzalo decidimos irnos a vivir a Los Ángeles, al igual que otros argentinos, para intentar hacer ‘la América’, entre esos otros estaban Gustavo Santaolalla y Aníbal Kerpel”. La historia tuvo el final que todos conocen, Charly convocó para integrar Seru Giran a Oscar Moro y Pedro Aznar.

José Luis fernandez de La Maquina de hacer Pajaros

¿Qué fue de tu vida durante ese exilio?

“Estuve viviendo muchos años en Los Ángeles (lugar que eligió porque allí vivía su Beatles favorito, George Harrison) pero seguíamos conectados, Charly vino varias veces a Los Ángeles, trabajé con él en (el disco) Clics Modernos. Luis Spinetta me visitó varias veces, y así muchos músicos argentinos que pasaban por Los Ángeles”.

De regreso en Córdoba, hoy El Golo pasa sus días en Villa Allende, pero mientras tanto confiesa: estoy con toda las pilas para salir a tocar y aprovechar muchos años de almacenar música mía y grabaciones, así que estoy al mango, aprovechando mi energía.

El Golo Cavoti se presenta este domingo en Palenque bar con su show solista, en el mismo hace un recorrido por esas canciones eternas e inolvidables tanto sea del rock nacional como internacional. Una parte viva de la historia del rock la tenemos aquí para disfrutar.

Entrevista: Néstor Pousa – Prensa Rock

Ficha: Alejando “El Golo” Cavoti

Lugar: Palenque bar

Fecha: Domingo 8 de febrero medianoche.