Dos potencias se saludan, el amigo peronista de Don Aquiles Telabate

Dos potencias se saludan, el amigo peronista de Don Aquiles Telabate

Y AHORA… ¿QUE ME CONTÁS?

Caminaba, matando el tiempo, en la tardecita plácida de Mina Clavero cerca de El Candil, cuando me decidí a cruzar por los taquitos, hacia la avenida Mitre. Fue antes de empezar a hacer equilibrio para sortear el río, cuando me encontré con un amigo veterano dirigente peronista, que no forma parte hoy del gobierno municipal por esas cosas de la vida, pero que siempre guarda un as en la manga que le da cierto aire de poder en las sombras, de influencia inmanente para con gente de su círculo cercano, que si está en la muni. 

Compañero Aquiles!!!, ¿como andas?, me dijo al reconocerme, con la proverbial y carismática simpatía que lo caracteriza, pletórica de una amplitud que invita a sentirse de su manada; él repite esa fórmula al saludarme cada vez que me encuentra, aún sabiendo como es que cultivo la prescindencia.

- Bien compañero, le dije... para darle un ánimo de mutua confianza y, enseguida, le sacudí con la duda que me aquejaba:

- ¿Qué me dice del gallego?

- ¿Qué gallego!!!?, me contestó como sorprendido…

- Que gallego va a ser… De la Sota? le aclaré, con la secreta esperanza que me dijese algo que aún yo no conocía o no he imaginado, al menos.

- ¿Qué va a pasar ahora con los más delasotistas en el peronismo de Córdoba? ¿De qué se va a disfrazar el gringo para mantener junta a la tropa sin que se le aparezcan competidores, ahora que ya no está la mano maestra del gallego?, lo ametralle como queriendo atragantarlo de interrogantes… y, como si fuese poco, rematé diciendo: - hasta con los kirchneristas más blanditos estaba hablando el gallego para el 19… y ahora, qué?

- Mirá Aquiles -con la vista revoleada hacia el cielo, comenzó a pergueñar su respuesta-, es temprano para pronósticos certeros, pero me juego la vida que el gringo ya anda pensando como hacer para que el corazón pueda más que las razones…vos sabés que para nosotros, los peronistas, el corazón puede mucho...

- La puta que se me vino profundo… aclare porque oscurece, lo provoqué con una sonrisa, para que siga.

- Y, el gringo sabe que la gente lo tiene medio calado y lo ve más cerca de Macri que de Perón. De la Sota era la otra cara de la moneda… continuó enigmático.

- Si por eso, pero ya no está, quien le va a parar la olla con el peronismo más de las tripas y hasta con esos kirchneristas que te dije… lo seguí provocando para que suelte prenda.

- Y, para eso hay apellido De la Sota que puede entrar a jugar como cambio justo a tiempo para sostenernos juntos… y si te digo que Natalia, en una de esas, lo acompaña al gringo… ¿qué me decís?

- Qué es una jugada inteligente y audaz… ¿qué querés que te diga?, contesté sorprendido.

- Y bueno, anotá y ponelo en la lista de posibilidades… así el corazón, aunque sea del lado más oscuro, le gana a la razón.

-Y de acá, ¿qué me cuenta?… lo encaré dejando atrás un asunto espinoso, para hablar del pago, que también es bien pinchudo.

- Qué cada vez son más los que piensan que Julito tiene que hacerse a un lado como chiripá pa'miar.  

- No me digas, ¿tan así será? ¿no me estarás charlando?

- Más bien que no… ¿No sabés lo que dio la encuesta?

- Ni sabía que habían hecho una… respondí, sin dar tiempo ni a respirar…

- Le da al Claudio mejor que a julito, reveló, sin dejar de demostrar que el dato lo ponía contento.

- Mirá vos Manzanelli, le están creciendo las alas…

- Más bien -me retrucó-, el asunto es que los que cocinan el estofao acá y más arriba, quieren que le crezcan pero como para que gane las elecciones, no más que eso…

- El Julio se mandó tremendo moco cuando se fue de la muni y por más que aparezca en todas las fotos inaugurando cosas, la gente no lo termina de tragar y, encima, lo tira para atrás al Claudio… completó con una pasmosa seguridad, poniéndose decididamente del lado de los que lo quieren lejos al contador.

-Si no se avivan a tiempo, los radicales ya se están fregando las manos… sentenció.

Nos saludamos con el afecto de siempre, porque a pesar de las diferencias, antes que otra cosa somos vecinos, y cada cual seguió su camino, como si fuera una metáfora de ambos destinos.

Aquilés Telabate